Qué ver y qué hacer en Australia

Qué ver y qué hacer en Australia

30 Aug 2018
Diners Club

Lo que debes saber sobre Australia antes de emprender tu viaje de negocios

El último continente descubierto por el hombre parece un mundo aparte. La belleza de los paisajes de Oceanía, su fauna única y su flora han convertido esta tierra en uno de los lugares más exóticos que visitar. Australia es el país más grande del continente. Está bañado por dos océanos: el Índico y el Pacífico. Algunas de sus ciudades más importantes y conocidas son costeras, como Sydney o Melbourne. La capital, Canberra, sin embargo, se encuentra en el interior.

 

Esta tierra ha estado habitada por aborígenes australianos durante miles de años, hasta el inicio de la colonización europea en el siglo XVII. Por ello, la influencia occidental (especialmente inglesa, holandesa e irlandesa) en todas las grandes ciudades es más que notable. Actualmente, Australia pertenece a la Comunidad Británica de Naciones (también conocida como Commonwealth) y la lengua oficial es el inglés, aunque existen bastantes idiomas autóctonos.

 

La isla tiene una superficie de casi 8 millones de kilómetros cuadrados. Es decir, 16 veces más que la superficie de España. Sin embargo, tiene 25 millones de habitantes, la mitad que nuestro país. Esto se debe, entre otros factores, a que la mayor parte de Australia es árida o semiárida. Es uno de los países habitados más secos y llanos del mundo. Solo en el sureste y suroeste existe un clima templado.

 

En cuanto al huso horario, oscila entre GMT+8 y GMT +10, depende de la zona. La diferencia respecto a España es importante, por lo que el jet lag nos afectará de forma considerable durante nuestro viaje de negocios.

 

Economía

 

Australia es uno de los países más prósperos del mundo. Al menos en calidad de vida, ya que se encuentra en el segundo lugar en el Índice de Desarrollo Humano (IDH) en el mundo, según los últimos datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. El PIB de Australia es similar al de España (1,2 billones de dólares) y está entre los 20 países más ricos del mundo. El turismo y el sector servicios comprenden la mayor parte del PIB. Alrededor de nueve millones de turistas visitan Australia al año, según los datos de Tourism Australia, una agencia del gobierno australiano. Y esta tendencia no hace más que aumentar cada año.

La mayor parte de las exportaciones del país se dirigen hacia regiones asiáticas (especialmente China, Japón y Corea del Sur), a EE UU y a Reino Unido. Los materiales que más exportan son hierro, carbón y oro.

 

Moneda y cambio

 

La moneda oficial es el dólar australiano (AUD) y respecto al euro, el tipo de cambio se sitúa en torno a 1 EUR = 1,58 AUD

 

Detalles y consejos para el día a día

 

A la hora de trabajar en Australia durante nuestro viaje de negocios, debemos tener en cuenta una serie de consejos para el trato diario con los australianos (o aussies). En primer lugar, cuando subamos a un taxi, debemos hacerlo al lado del conductor. Sentarse en los asientos traseros está mal visto. Es como si fueras una estrella o alguien adinerado que no quiere mezclarse con gente de ‘menor’ categoría.

Una vez lleguemos al trabajo, debemos tener en cuenta otra serie de protocolos no escritos. No está bien visto, por ejemplo, presumir o jactarse de los títulos logrados a nivel académico o laboral. Tampoco del puesto de trabajo. Si se mantiene una conversación sobre las diferentes opiniones (ya sean políticas, laborales o deportivas), debemos mantener una actitud muy respetuosa y comprensiva. Los australianos son muy abiertos con las ideas ajenas.

En este país, los ciudadanos son sensibles a todos aquellos comentarios que hagan referencia a diferencias sociales. Es decir, debemos evitar hablar sobre los aborígenes, sobre los acentos de cada uno… en definitiva, de todo aquello que pueda ser susceptible de ofender a algún colectivo.

Otro tema importante es el del contacto físico. En España somos más cercanos, más cálidos. En Australia, sin embargo, no. Evitar cualquier contacto físico, dentro de lo razonable, es un buen consejo a tener en cuenta. Respetar el espacio personal de cada uno.

Si tenemos una reunión, a la hora de saludarnos con los hombres utilizaremos un buen apretón de manos. Con las mujeres, sin embargo, si somos un hombre y nos abalanzamos a darles dos besos, se quedarán, cuanto menos, extrañadas. Lo convencional es esperar a que ellas nos ofrezcan la mano, que ellas inicien el saludo. Si el saludo es entre mujeres, ambas opciones son correctas, algunas darán dos besos y otras, la mano.

Respecto al trato, los hombres son Mr., las mujeres son Mrs., y las mujeres más jóvenes Miss. En el momento que haya un poco de confianza, es natural que entre ellos se llamen por el nombre de pila. Nosotros, sin embargo, es mejor que esperemos a que ellos nos inviten.

A las 12:30 horas será la hora de comer y a las 19:00 horas, la de cenar. Este cambio es considerable, sobre todo con respecto a España. Pero es mejor adaptarse en la medida de lo posible a sus costumbres durante nuestro viaje corporativo.

Una vez fuera del trabajo, si queremos ir de compras o a visitar algún museo, debemos tener en cuenta que la mayoría de las tiendas cerrarán a las cinco de la tarde (excepto algunos centros comerciales).

 

 Carretera Australia

Qué ver, qué hacer y qué visitar en Australia

 

A pesar de que el viaje sea por negocios, no debemos perder la oportunidad de alargar nuestra estancia y realizar algo de turismo, es decir, de hacer bleisure. Australia es un país inmenso, pero los centros de trabajo del país se encuentran en las principales ciudades, por tanto, vamos a hacer un recorrido sobre estos núcleos urbanos y ver todo aquello que no nos podemos perder:

 

Sydney: Es probable que nuestro viaje de negocios nos lleve a esta ciudad costera, puesto que es la más poblada de Australia. Está en Nueva Gales del Sur y nos ofrece una gran variedad de opciones turísticas, tanto urbanas como en la naturaleza.

  • Casa de la Ópera de Sydney: Se trata uno de los más importantes edificios para espectáculos musicales y artísticos. Podemos realizar una excursión tras las bambalinas para conocer mejor esta emblemática construcción.
  • Zoológico de Taronga: Si queremos conocer la fauna autóctona australiana y codearnos con los canguros, los koalas, los ornitorrincos o los emúes.
  • Puerto de Sydney: qué mejor que cruzarlo a través de un puente que cruza el complejo. Además, si queremos, podemos pasear por él o ir en bicicleta.
  • Sendero de Bondi hasta Coogee: No debemos olvidar que Sydney cuenta con unos paisajes costeros espectaculares. Una de las mejores formas para apreciarlos es recorrer este sendero, una ruta repleta de lugares para tomar algo, monumentos interesantes y, obviamente, playas fantásticas para nadar.
  • Parque Nacional de las Montañas Azules: Aquí podremos ver los acantilados de color azulado que dan nombre al parque, y disfrutar de un paisaje admirable lejos de la ciudad. Una buena opción si queremos alejarnos un poco de la ciudad y admirar el paisaje.

 

Canberra: Es la capital de Australia. Es una ciudad bastante pequeña, en comparación con las grandes capitales de los países occidentales, pues solo cuenta con poco más de 350.000 habitantes. Aún así, dispone de numerosos lugares para visitar.

  • Monumento Australiano a la Guerra: Para conocer la historia bélica del país. En este edificio se registra la participación de las tropas australianas en la guerra, desde el período colonial hasta la actualidad.
  • Old Bus Depot Markets: Si te gusta ir de compras, no puedes dejar de visitarlo todos los domingos entre las 10:00 horas y las 16:00 horas. Está lleno de cosas interesantes para comprar, comer y probar.
  • Galería Nacional de Australia: es la galería pública más importante del país. Canberra es una ciudad que cuenta con numerosas galerías de arte a lo largo de toda la ciudad. Otra de las más conocidas es la Galería Nacional de Retratos.
  • El lago Burley Griffin es uno de los lugares más emblemáticos de Canberra. Aquí se realizan actividades recreativas como windsurf, navegación o kayak.

 

Melbourne: Es la segunda ciudad más grande de Australia y una de las que más turismo recibe al año. Está en una zona costera privilegiada y tiene multitud de cosas que ver y disfrutar.

  • Philip Island: Para disfrutar de la fauna australiana, delfines, ballenas y en especialmente de los pingüinos, merece la pena acercarse a esta isla, a 140 kilómetros de Melbourne. A todo ello, también hay que decir que en esta isla hay un circuito de Moto GP.
  • Brighton Beach: Viaja en tren para ver las famosas bathing boxes, unas casitas de madera sobre la arena equipadas con todo lo necesario para pasar unos días, y que se alquilan durante la temporada de verano.
  • Recorrer el río Yarra en crucero: Para conocer la ciudad, una de las actividades más recomendadas, donde podremos ver los edificios de Melbourne con un característico color marrón (debido al barro) y ver la ciudad desde otra perspectiva.
  • Disfruta el paseo en tranvía hacia la bohemia zona de St Kilda y echa un vistazo a la música en vivo en el pub Espy.

 

 

Política y sociedad

Australia es una monarquía constitucional y su sistema de gobierno es parlamentario. La jefa del Estado es la reina Isabel II (sí, la de Inglaterra), pues, como dijimos anteriormente, pertenece a la Commonwealth. Y, como cualquier país occidental, la separación de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial constituye una parte fundamental de su forma de gobierno. Es un estado laico, aunque de su población, el 70% son cristianos. De los 25 millones de habitantes, se estima que solo el 3% (unos 700.000) es aborigen, según el último informe publicado por el Australian Bureau of Statistics.

El país está dividido en seis estados: Nueva Gales del Sur, Queensland, Australia meridional, Tasmania, Victoria y Australia Occidental. Cada Estado es relativamente independiente, tiene su propio Parlamento, como un país federado. No obstante, el parlamento nacional tiene el poder de anular cualquier ley aprobada por los diferentes territorios.

El choque cultural de nuestro viaje de negocios no será tan fuerte, pues este país tiene más en común con la cultura occidental que con cualquier otra.

 

Gastronomía

 

La comida típica de Australia es una mezcla de las recetas aborígenes (elaboradas con productos autóctonos del país) con la comida británica e irlandesa. Sin embargo, la cocina inglesa se ha impuesto, por ello no es extraño encontrarse con un pastel de carne, asados, verduras…

Ahora bien, si queremos probar la cocina aborigen, puede ser toda una experiencia. Puedes comer desde insectos como cucarachas o escorpiones a canguros o emús.

No obstante, también podemos visitar algunos de los restaurantes más famosos del país, como el Attica o el Sepia. El primero ha sido reconocido como uno de los mejores restaurantes del mundo (en la lista anual World’s 50 Best Restaurant), y el segundo ha ganado el premio al restaurante australiano del año.

 

Transporte

 

En un país tan grande, depende de la región donde estemos, nos convendrá utilizar un tipo de transporte u otro. En las grandes ciudades como Sydney o Melbourne, el transporte público es la mejor opción. Autobuses, metro y tranvía en el caso de Melbourne y autobús en el caso de Sydney (el metro de esta ciudad es bastante básico).

Ahora bien, en el resto de las poblaciones y regiones de Australia, es decir, todas aquellas que no sean grandes ciudades, el transporte público se nos puede quedar corto. Sobre todo si queremos ir a zonas más periféricas. Por ello, en estos lugares recomendamos más el uso del taxi o alquilar un vehículo.

Otra alternativa para movernos por la zona central de cualquier ciudad es la bicicleta. Australia es, en general, un país bastante llano y este tipo de transporte puede solucionarlos la papeleta.

Para largas distancias, el autobús, el tren y el avión siguen siendo las mejores opciones.

Para moverse en avión por el interior del país, Australia cuenta con dos compañías low cost: JetStar y TigerAir.

 

Los vuelos a Australia

 

Lo primero que debemos tener en cuenta es cómo obtener el visado. El tipo de visado a tramitar depende fundamentalmente del motivo de tu estancia en el país: turismo, trabajo, estudios… Algunos pueden solicitarse fácilmente on line sin necesidad de acercarse al consulado.

En el caso de los visados de trabajo, necesitaremos tramitar la Visa de Visitante o Visitor Visa, que permite viajar a Australia para hacer turismo, visitar amigos y familiares o para hacer negocios. Con él podremos permanecer en el país entre tres, seis o 12 meses, dependiendo del que hayamos expedido.

Otro tipo de visado que nos permitirá trabajar es la visa Working Holiday, que nos permitirá permanecer en Australia durante un año para viajar por el país, estudiar y trabajar. Este, sin embargo, solo es válido para aquellos que tengan entre 18 y 30 años.  No obstante, recomendamos consultar en la web de la embajada la documentación necesaria para el viaje.

Desde la Unión Europea todos los vuelos han hecho escala hasta hace relativamente poco. El único vuelo directo que hay desde Europa a Australia lo realiza la compañía australiana Qantas, sale de Londres y el vuelo dura aproximadamente 17 horas.

¿Quieres saber más sobre Australia para que tu viaje de negocios marche a la perfección?

Los clientes de Diners Club Spain tienen la opción de acceder a todo tipo de información práctica sobre el destino, ¿cómo? A través de la app Diners On the Way (DOW).

Si eres un empleado, puedes ponerte en contacto con tu Travel Manager. Si eres un TM, contacta con nosotros y te contaremos cómo conseguir que todos los empleados de tu compañía puedan tener acceso a la app DOW, ¡la compañera de viaje perfecta!

 

 

 

Etiquetas: Business