Guía de viajes corporativos a China

Guía de viajes corporativos a China

29 Nov 2018
Diners Club

Seguro que conoces a alguien que haya viajado a China por trabajo en los últimos años, si no lo has hecho tú personalmente. Y es que cada vez son más los viajes de negocios a China, dado el aumento de relaciones comerciales con España y con otros países de todo el mundo.

 

Viajar a China supone viajar al país más poblado del mundo, con unos 1.400 millones de habitantes y con un idioma que ‘nos suena a chino’, pero que es la lengua más hablada del mundo. Su dialecto más predominante, el mandarín, es hablado por un 70 por ciento de la población. Se trata del tercer país más extenso del planeta, con una superficie terrestre solo superada por Rusia y Canadá, ¡por lo que será difícil recorrerlo entero alargando un par de días la estancia de tu viaje de negocios!

 

En esta ocasión nuestra guía de viajes nos lleva hasta Shangai, ciudad de rascacielos y parada más que probable de tu viaje de negocios, pues es el principal centro comercial y financiero de China y uno de los más importantes del mundo. Asimismo, su puerto es uno de los que puertos con mayor actividad a escala mundial.

 

Sociedad

 

A día de hoy, China es uno de los pocos estados comunistas que quedan en el mundo, aunque con una economía de mercado a la que el gobierno añade la coletilla de ‘socialista’. El Partido Comunista de China gobierna el país con un poder consagrado por la Constitución, aprobada en 1982 y que constituye la ley fundamental del Estado. El poder establece fuertes limitaciones en algunas libertades y derechos reconocidos en Occidente, tales como la libertad de prensa, la libertad de reunión, el libre acceso a internet, el derecho a tener hijos, la libre formación de organizaciones sociales o la libertad de culto.

 

En la actualidad, China tiene más de 160 ciudades con más de un millón de habitantes, entre las que se incluyen siete ‘megaciudades’ con más de diez millones de residentes: Chongqing, Shanghái, Pekín, Guangzhou, Tianjin, Shenzhen y Wuhan. Y las previsiones apuntan a que en 2025 el número de ciudades con más de un millón de habitantes ascienda a 221.

 

Moneda y cambio

 

La moneda oficial en China es el yuan, y respecto al euro el tipo de cambio se sitúa en torno a los 0,12 euros.

 

 

Economía

 

Tras la introducción de las reformas económicas de 1978, China ha sido una de las economías de más rápido crecimiento del mundo y en la actualidad se sitúa entre las primeras economías en términos de producto interior bruto. Para que nos hagamos una idea, entre 2007 y 2011, su tasa de crecimiento fue equivalente a la suma de la de todos los países del G7. Este rápido crecimiento viene dado por su alta productividad, el bajo coste de la mano de obra y una buena infraestructura que han convertido al país asiático en uno de los principales líderes industriales

 

China es miembro de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y es la potencia mercantil más grande del mundo por valor de transacciones. Es uno de los mayores receptores de inversión extranjera directa, y además, también invierte en el extranjero.

 

En cuanto a las relaciones con España, precisamente este año se han cumplido 45 años desde que en 1973 se iniciaran las relaciones diplomáticas de nuestro país con China. En los 80 llegaron los primeros grandes contratos. El primer gran proyecto por parte de una compañía española fue la planta petroquímica de Fushun, en la provincia de Liaoning. A este primer gran proyecto español le siguieron otros de los sectores de las telecomunicaciones y de la electricidad. Las administraciones de ambos países firmaron un protocolo financiero con el fin de sistematizar la oferta de financiación española durante un periodo de dos años que se iría renovando posteriormente. Bajo este paraguas se financiaron proyectos por valor de cientos de millones de dólares, lo que contribuyó en gran medida a la internacionalización de las empresas españolas y al desarrollo económico de China.

 

Esto ha ido evolucionando, hasta que en los últimos años se ha producido una gran expansión de las inversiones internacionales de las empresas chinas, ahora más orientadas al acceso a tecnologías avanzadas, el acceso a nuevos mercados, adquirir posiciones estratégicas en infraestructuras.

 

Por otro lado, España ha manifestado su interés por participar en La Nueva Ruta de la Seda, iniciativa económica con grandes connotaciones geoestratégicas. Asimismo, España se ha incorporado como miembro fundador del nuevo Banco Asiático de Inversiones en Infraestructuras, impulsado por China. Así, todo apunta a que las relaciones comerciales con el país asiático experimentarán un impulso en los próximos años.

 

 

Shangai, centro financiero y de negocios

 

Shangai es la ciudad más poblada, bastante por delante en número de habitantes que la capital, Pekín. Shangai supera los 24 millones de habitantes y es una de las ciudades más pobladas del mundo.

 

  • Aeropuertos. Shangai cuenta con dos aeropuertos, el Aeropuerto Internacional de Hongqiao y el Aeropuerto Internacional de Shanghái-Pudong. Este último maneja, incluso, más tráfico aéreo internacional que el de Pekín. Está situado a unos 30 kilómetros al sureste de la ciudad y cuenta con tres terminales. El de Hongqiao está situado a 18 kilómetros al suroeste y sirve principalmente las rutas nacionales e internacionales directas a Tokio, Hong Kong, Macao y Seúl.

 

  • Ferrocarril. En cuanto al ferrocarril, Shangai presenta conexiones inmejorables con las principales ciudades del país, tales como Pekín o Hong Kong, teniendo en cuenta las grandes distancias. Además, en 2002 el transporte ferroviario en Shangai marcó un hito, de la mano del Shangai Maglev, el primer tren de levitación magnética o Maglev comercial del mundo, uniendo la estación de la calle Longyang  con el Aeropuerto Internacional de Pudong. Los 30 kilómetros del trayecto se recorren en 7 minutos y 21 segundos, alcanzando una velocidad máxima de 431 km/h.

 

  • Servicios de transporte. Shanghai cuenta con un amplio sistema de transporte público, basado principalmente en autobuses, y una rápida expansión del sistema de metro. Para una ciudad del tamaño de Shanghai, el tráfico por carretera es bastante suave y cómodo, pero cada vez más seriamente amenazado por el rápido aumento del coche privado. En cuanto a los taxis, son abundantes y la competencia en el mercado ha impulsado precios asequibles.

 

 

Qué ver en Shangai

 

  • Rascacielos. La ciudad de Shangai tiene una gran cantidad de rascacielos de gran altura y diseño. Gran parte de ellos se encuentran en los distritos de Pudong, Huangpu, Xuhui, Jing’an, Changning y Zhabei.
  • El Bund. Se trata de una de las principales atracciones turísticas de la ciudad. En él se sitúan 24 edificios de la época colonial británica, de diferentes estilos arquitectónicos, que bordean el curso del río Huangpu.
  • Los jardines Yuyuan y el bazar, fundados en 1559, se sitúan en el centro histórico de la ciudad y han sido restaurados en varias ocasiones debido, sobre todo, a saqueos experimentados en el siglo XIX por parte de los occidentales.
  • La Plaza del Pueblo. Se levanta en el antiguo hipódromo de la ciudad y tiene forma de media luna. En ella se ubican el Gran Teatro de Shanghai, el Salón de Exposición de la Planificación Urbanística, el Edificio Gubernamental Municipal y el Museo de Shanghai. Otra calle muy conocida en Shanghai es la de Zhapu lu, con multitud de restaurantes, carteles luminosos y un continuo tráfico.
  • En el Templo del Buda de Jade se pueden contemplar estatuas de buda procedentes de Birmania elaboradas con jade en el siglo XIX.
  • Xintiadi aglutina antiguas shikumen (casas tradicionales de Shanghai) reconstruidas y que ahora son una atractiva oferta de ocio con bares, restaurantes, cines y tiendas.

 

 

Gastronomía

 

La gastronomía de Shangai es una variedad de la comida china y goza de bastante popularidad en todo el país. Esta gastronomía se caracteriza por un sabor muy dulce. Algunas especialidades son las jiaozi, una empanadilla con sopa por dentro, o los yuebing, pastelitos de hojaldre con relleno de carne o gambas.

 

 

Consejos para hacer negocios

 

  • Antes de emprender rumbo a China, trata de familiarizarte un poco con la cultura del país y trata de manejar un vocabulario básico para saludar o dar las gracias. Esto causa muy buena impresión entre la población china. No obstante, trata de ir acompañado de un traductor, no solo por el idioma, sino también para hacer una correcta interpretación del lenguaje no verbal.

 

  • La población china es bastante supersticiosa. El 8 es el número de la buena suerte; y el 4, el de la mala. Asimismo, están convencidos de que el color rojo trae prosperidad, frente al negro que encarna la mala suerte.

 

  • Sé muy dócil a la hora de expresar tu disconformidad. Si no estás de acuerdo con algo, no seas tajante si rotundo. Es preferible decir “ya hablaremos de ello en otro momento”. En la cultura china entenderán que no estás de acuerdo.

 

  • A la hora de entregar tu tarjeta de visita, hazlo con las dos manos. A la hora de recibir la de otra persona, también. Además, obsérvala con detenimiento.

 

  • En una reunión, lo habitual es ‘respetar la antigüedad’. La persona más mayor hablará primero. No obstante, si tus interlocutores son jóvenes, las relaciones en este sentido suelen asemejarse más a las de Occidente.

 

  • Al saludar dando la mano, hazlo sin apretar y, aunque no es obligatorio, sí es una muestra de respecto inclinar un poco la cabeza.

 

  • Haz que confíen en ti. Los chinos solo hacen negocios con personas en las que confían. Antes de firmar nada, deben considerarte como ‘de la familia’. Así, las negociaciones suelen alargarse a varias reuniones, comidas, cenas y encuentros.

 

Con todo ello, esperamos que esta aproximación que hemos tratado de hacerte al gigante asiático te resulte de utilidad en tu próximo viaje de negocios a China.

 

直到下一次 (Zhídào xià yīcì). ¡Hasta la próxima!

 

 

 

Etiquetas: Business