Viajes y transportes supersónicos e hipersónicos

Viajes y transportes supersónicos e hipersónicos

25 Oct 2018
Diners Club

Viajes y transportes supersónicos e hipersónicos

 

Las ‘prisas’ de nuestro presente apuntan a un futuro ‘raudo y veloz’. Y es que romper la barrera del sonido es el objetivo de muchos desarrollos en los que se está trabajando en el mundo del transporte comercial.

 

La sociedad de hoy día tiene muchos sinónimos. Quizá uno de ellos sea ‘prisa’. Prisa por llegar al trabajo, prisa por recoger a los niños en el cole… En definitiva, prisa por cumplir con todos los puntos de nuestra agenda. Una prisa por llegar a los sitios que, como no, también se da en los viajes de negocios.

 

Desde que hace quince años el Concorde despegara por última vez, los vuelos de alta velocidad parecen haber quedado relegados a un segundo plano. Con costes y ruidos ‘por las nubes’, el Concorde no salía rentable, ni en el plano económico, ni en el medioambiental. Pero un presente en el que la alta velocidad vuelve a ser objeto de estudio, apunta a un futuro en el que las velocidades ‘supersónicas’ dejarán de ser cosa de ciencia-ficción.

 

Así, la compañía Boom está trabajando de la mano de un grupo de ingenieros aeronáuticos y astronautas estadounidenses en un prototipo de aeronave de pasajeros que podría completar su primer vuelo de prueba a finales de 2018. De este modo, el modelo bautizado como Supersonic cubriría los más de 5.500 kilómetros que separan Londres de Nueva York en unas tres horas. Según Blake Scholl, CEO y fundador de Boom, el avión de prueba ha pasado los tests de rendimiento y seguridad necesarios para que comience su producción.

 

Esta apuesta por los vuelos de alta velocidad frente al ‘fracaso’ del Concorde se debe al avance tecnológico que se ha producido en estos últimos quince años.

 

El modelo Supersonic de Boom, por ejemplo, tendrá tres motores en lugar de cuatro, con lo que el coste de combustible será menor. Así, tal como apunta Scholl, Supersonic emplea “un moderno motor turbofan como el de Boeing y Airbus, más silencioso y considerablemente más eficiente”. Además, la compañía apunta a que las aerolíneas que se hagan con el Supersonic podrán ofrecer billetes a un precio similar al de la clase Business, lo que vendrá a ser una tercera parte de lo que costaban los pasajes del Concorde. “Nosotros, al ser una compañía privada, necesitamos un modelo que sea rentable para las aerolíneas y asequible para los clientes si queremos lograr inversiones”, añade el CEO de Boom.

 

 

¿Y por tierra? El transporte terrestre tampoco quiere quedarse a la zaga en lo que a viajes supersónicos se refiere. Elon Musk, fundador de SpaceX y Boring Company, está trabajando en trenes que aspiran a realizar viajes de más de 1.000 kilómetros por hora.

 

Los denominados trenes Hyperloop de momento están en fase de desarrollo y las primeras pruebas han finalizado con trayectos algo por debajo de los 400 kilómetros hora. Hyperloop se desplazará a muy altas velocidades por un tubo sellado con muy poca resistencia al aire. Se trata pues, de un tren de levitación magnética que se desplaza en un tubo vacío.

 

No obstante, no todo son avances. También existen ciertas barreras que aún no se han derribado para que Hyperloop pueda llegar a ser una realidad. Así, el principal reto de Hyperloop tiene que ver con las infraestructuras. Según Mark Quinn, profesor de Ingeniería Mecánica Aeroespacial y Civil de la Universidad de Manchester: “Para que de alguna manera sea escalable, debes ser capaz de reducir la presión en un tubo enormemente largo”. Otro de los obstáculos a los que deberá hacer frente Hyperloop es el geográfico, pues si el territorio donde se construyen estas infraestructuras es activo geológicamente, el movimiento de las placas tectónicas causaría graves daños.

 

De súper a híper: viajes hipersónicos

 

A un plazo más largo, viajar cinco veces más rápido que la velocidad del sonido apunta también a ser una futura realidad, de la mano de los aviones Mach 5.

 

Hasta hoy, los viajes hipersónicos estaban reservados para la industria de los misiles. Sin embargo, hay una empresa alemana que trabaja con un vehículo capaz de viajar a Mach5 – es decir, cinco veces más rápido que la velocidad del sonido- de transportar viajeros. Este avión hipersónico se llama SpaceLiner, pero su desarrollo aún es demasiado caro. A pesar de ello, las tecnologías “scramjet” y “ramjet”serán determinantes para que en el futuro podamos viajar a otro continente en unos pocos minutos.

 

A propósito de estas tecnologías, un interesante artículo de la BBC nos explica que “un ramjet utiliza el movimiento hacia delante del motor o las ondas de choque para comprimir el aire entrante sin necesidad de usar un compresor, que alcanza una temperatura extremadamente alta durante el flujo supersónico”.

 

Por su parte, “un scramjet -que es un ramjet de combustión supersónica-, en lugar de desacelerar el aire a velocidades subsónicas utilizando fuertes ondas de choque, utiliza menos ondas de choque más débiles para retener el flujo supersónico, lo que limita el aumento de la temperatura”.

 

Boeing también tiene entre manos la previsión de desarrollar un modelo hipersónico. Probablemente comiencen a trabajar en el mismo en 2020, aunque la entrada en servicio de esta nueva aeronave no será antes de veinte años vista. El modelo hipersónico de Boeing podría alcanzar una velocidad de 6.500 kilómetros por hora, logrando conectar Europa y Australia en cinco horas.

Con todo ello, el mundo de los viajes en general, y de los viajes de negocios en particular, puede experimentar importantes cambios… ¿a una velocidad vertiginosa? ¡Estaremos atentos a estos avances!

 

 

 

Etiquetas: viajes