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¿Cómo se adaptarán las aerolíneas a los cambios en el sector aéreo?

Abr 15, 2021

A un año del estallido de la emergencia sanitaria, son muchos los balances que, sobre todos los sectores, se están haciendo del impacto de la pandemia. Y tantos son los balances como los pronósticos que se están haciendo sobre la recuperación de esos sectores.

En esta línea, los analistas de McKinsey & Company han estudiado ambos aspectos, impacto y pronósticos, en el sector aéreo, y concluyen que los efectos de la pandemia se mantendrán a largo plazo en el sector de la aviación, trayendo consigo una serie de cambios a los que las aerolíneas deberán adaptarse. ¿Cómo? La consultoría lo detalla en su informe Back to the future? Airline sector poised for change post-COVID-19, cuyas principales conclusiones desgranamos a continuación.

Según el informe, a raíz de la crisis desencadenada por la emergencia sanitaria, el sector de la aviación experimentó una reducción de alrededor del 40% de su facturación respecto a 2019, situándose en niveles del año 2000. Y la previsión, según los analistas de la consultoría, es que no sea antes de 2024 el momento en que el tráfico aéreo recupere la actividad previa al estallido de la pandemia.

A partir de estas cifras y previsiones, desde McKinsey señalan que serán cinco los principales cambios en el escenario de la aviación.

 

1.    El turismo de ocio impulsará la recuperación

 

Analizando crisis anteriores, los viajes de ocio o las visitas a amigos y familiares tendieron a recuperarse primero, por lo que, en esta ocasión, es previsible que también el aumento de los viajes de ocio supere la recuperación de los viajes de negocios.

De hecho, el informe señala que los viajes de negocios tardarán más tiempo en recuperarse, y que probablemente no lo hagan más de un 80% -respecto a niveles previos a la emergencia sanitaria- en 2024.

En este sentido, es importante tener en cuenta que, para algunas aerolíneas, en términos financieros, el segmento de viajes corporativos es determinante, dado que la mayor parte de los beneficios de un vuelo a larga distancia provienen de este perfil de pasajeros considerado de ‘alto rendimiento’.

Dado este hecho, para McKinsey, las aerolíneas deben reevaluar sus vuelos de larga distancia. El motivo, el anteriormente expuesto: una menor afluencia de viajeros de negocios requeriría de la fijación de un sistema de precios diferente. Por ejemplo, los pasajeros que viajan por ocio suelen elegir vuelos con escalas, más económicos, frente a la habitual preferencia de los viajeros de negocios por vuelos directos. En este punto, las aerolíneas deberían disminuir las diferencias de precios entre los vuelos con conexiones y sin ellas.

De igual modo, la reducción del volumen de viajeros de negocios probablemente conlleve la disminución de la clase business en las cabinas de las aeronaves.

 

2.    Un elevado nivel de endeudamiento generará un aumento del precio de los pasajes y una mayor intervención en el sector por parte del Gobierno

 

Para mantenerse a flote durante esta crisis, gran número de aerolíneas han tenido que acudir a ayudas estatales, líneas de crédito y emisiones de bonos, acumulando, en conjunto, alrededor de 150.000 millones de euros de endeudamiento en 2020, una cifra que, según señala el informe equivale a más de la mitad de los ingresos anuales totales de ese mismo ejercicio.

En este sentido, los analistas de McKinsey estiman que este nivel de endeudamiento probablemente repercuta en un aumento del precio de los pasajes de un 3% aproximadamente, y ello, entendiendo un plazo de amortización de 10 años solo para la deuda adicional asumida.

Asimismo, el informe de la consultora pronostica que cuando la demanda de vuelos regrese, esta será superior a la oferta, al menos inicialmente, lo que también conllevará un aumento de precios de los pasajes a corto plazo.

Respecto a posibles rescates, generalmente de la mano de los gobiernos, que los conceden con condiciones -que conllevan a que el Estado posea parte relevante de la propiedad de la aerolínea-, McKinsey señala ello debería ser visto como una oportunidad para moldear la evolución del sector, trabajando con los reguladores.

 

 

 

 

3.    Mayor disparidad de resultados entre las aerolíneas

 

Las diferentes respuestas con las que las distintas aerolíneas han encarado la crisis han situado a algunas de ellas por delante de las otras. En este sentido, las aerolíneas que tenían una posición más fuerte al llegar la emergencia sanitaria han podido ‘capear el temporal’ sin acudir a elevados préstamos gubernamentales, y además se han podido reestructurar estableciendo una base de costes más competitiva.

En este punto, las recomendaciones de McKinsey son “invertir para mejorar, sobre todo en TI y digitalización”, sobre todo en el caso de aerolíneas que se encuentren en apuros financieros.

 

4.    El mercado aeronáutico podría tener un exceso de oferta durante un tiempo

 

Con anterioridad a la emergencia sanitaria, los fabricantes de aeronaves, ante previsiones de crecimiento continuado, aumentaron su producción, lo que ha provocado un exceso en la oferta de aviones, hecho que ha llevado a una caída de los precios de alquiler de aviones usados, con la previsión de que los precios sigan disminuyendo.

Ante este escenario, McKinsey recomienda a las aerolíneas un comportamiento anticíclico, con la firma de acuerdos con las aeronáuticas en el momento actual de crisis, lo que permitiría a las aerolíneas disfrutar de ciertas ventajas de costes en los años siguientes.

 

5.    El transporte aéreo de mercancías experimentará una escasez de oferta durante cierto tiempo

 

Si bien, durante la crisis, el transporte de mercancías ha sido un salvavidas para la industria de la aviación, la tónica dada por las bajas tarifas de carga y la falta de rentabilidad de dicho negocio llevaron a muchas aerolíneas a renunciar o reducir sus flotas de aviones de mercancías.

No obstante, durante la pandemia, las cifras de comercio electrónico se dispararon, a la par que vuelos de pasajeros no despegaron, lo que el transporte aéreo de mercancías triplicara su contribución de ingresos al sector, pasando de un habitual 12% al 36%.

Ante este cambio de tendencia, las aerolíneas podrían estudiar oportunidades para impulsar sus servicios de transporte de mercancías ante la gran demanda y la escasa oferta.

 

Con todo ello, el informe augura que a corto plazo el impacto de la emergencia sanitaria se dejará notar aún unos años sobre el sector aéreo, motivo por el que recomienda con mayor encarecimiento a las aerolíneas tomar desde ya medidas para poder mantenerse y prosperar en el proceso de recuperación del sector, recomendación a la que desde Diners Club Spain también nos sumamos.